Diagnóstico de la abulia

El diagnóstico de abulia puede ser bastante difícil, ya que se encuentra entre otros dos trastornos de la disminución de la motivación, y uno puede ver fácilmente un caso extremo de abulia como mutismo acinético o un caso menor de abulia como la apatía y, por tanto, no tratar al paciente adecuadamente. Si llegara a ser confundida con la apatía, podría dar lugar a intentar implicar el paciente en la rehabilitación física y otras intervenciones en los que sería necesaria para tener éxito en una fuente de gran motivación, pero seguirá siendo ausente.

La mejor manera de diagnosticar la abulia es a través de la observación clínica del paciente, así como preguntar a los parientes cercanos y seres queridos para dar al médico un marco de referencia con el que pueden comparar el nuevo comportamiento del paciente para ver si hay de hecho un caso de disminución de la motivación.

En los últimos años, los estudios de imagen utilizando una tomografía o una resonancia magnética han demostrado ser muy útiles en la localización de las lesiones cerebrales que han demostrado ser una de las principales causas de la abulia.

Las enfermedades en que la abulia puede estar presente son:

  • Depresión
  • Esquizofrenia
  • Enfermedad de Parkinson
  • Enfermedad de Huntington
  • Parálisis supranuclear progresiva
  • Lesión cerebral traumática